Monitores de actividad, para que sirven

Hoy en dia, nos cuidamos mucho mas que hace no muchos años y poder medir la cantidad de actividad física diariamente, es algo nuevo, pero que le gusta ya no solo a deportistas profesionales, sino a todo el mundo que se preocupe por su estado físico y salud.
Las pulseras de actividad son de mucha ayuda para ello. Existen muchas en el mercado y prácticamente todas, las que no son profesionales, miden más o menos igual y mas o menos lo mismo:

  • cantidad de pasos al día
  • pulsaciones por minuto
  • distancia recorrida en el día
  • cantidad de horas de sueño por noche
  • calorías consumidas al día

¿Cuales son las características que tenemos que considerar para comprar el monitor de actividad que mas se ajuste a nuestro día a día?

A grandes rasgos, lo que más tiene que importar es:

  • la batería: como con los smartphones, la duración de la batería es algo imprescindible. Aquí todo va a depender del uso, cantida de registros de deportes y notificaciones que queramos generar. En este punto, por ejemplo, Xiaomi Mi Band 2 es de las más equilibradas, ya que, con un uso normal, la batería puede llegar a durar sobre 3 semanas tranquilamente y tarda en cargar al 100% alrededor de una hora; muy por encima del rendimiento de muchos monitoris de actividad más caros con las mismas características.
  • la app: además de ver la actividad ‘en tiempo real’, la app de cada pulsera de actividad permite ver todo el histórico de la actividades físicas que hacemos, así como el detalle de algún deporte en concreto o entrenamiento que hagamos. Por ejemplo, si en nuestra actividad normal vamos al gimnasio y corremos en la cinta, podemos decirle a la pulsera de actividad mediante la app correspondiente que actividad vamos a realizar. De esta forma, activará un seguimiento más concreto de lo que hagamos, por ejemplo, el seguimiento continuo de las pulsaciones por minuto, el GPS del smartphone u otra funcionalidad que matice nuestro esfuerzo para esa actividad concreta.
  • sumergible: personalmente, me parece imprescindible que sea sumergible, ya no solo para ‘medir’ natación, remo o algún deporte acuático, si no para poder ducharse sin problema, la sudoración excesiva o nuestro día a día.
  • pantalla: la funcionalidad de la pantalla, vistosidad, el tamaño y necesidad que haga cosas, es el mayor gasto de la batería, unido al de la conexión por bluetooth, por lo que si queremos no estar cargando continuamente la pulsera, debemos limitarnos. Estas pulseras de actividad, no son smartwatches por lo que no podemos pedirles gran cantidad de funcionalidades.
  • las notificaciones: Las habituales son llamadas, mensajes entrantes, tanto de texto como emails, despertador por vibración y, en algunos algo más avanzados, la posibilidad de interactuar con el reproductor de música del nuestro teléfono o visualizar mensajes entrantes.

¿Cómo funcionan las pulseras de actividad?

En la mayoria de las pulseras de actividad solo puedes consultar el estado de las actividades anteriormente enunciadas en el día en curso, lo que hace que sea un control poco efectivo o que nos permita ver avances en nuestro estado físico. Para consolidar toda la informacion que aglutinan estos monitores de actividad, necesitamos conectarla a un smartphone mediante bluetooth y que se vuelquen los datos acumulados. En muchos casos, en las pulseras solo se mantienen los datos del día anterior, por lo que para hacer un seguimiento al detalle es necesario sincropnizarla diariamente. Aun siendo un proceso habitual, puede provocar errores o pérdidas de informacion si no se hace correctamente. Una vez volcada la informacion, podremos ver nuestros avances directamente desde la pantalla de nuestro móvil, así como el detalle de las sesiones de deporte que hayamos almacenado.
La configuracion de estas pulseras se realiza siempre desde el smartphone, por lo que en muchos casos, tendremos que conectarla para realizar cambios en las notificaciones o en cualquier otra consifuracion; por ejemplo, muchas de estas pulseras, suelen llevar un sensor para medir la frecuencia cardíaca, si se configura para medir continuamente nuestra frecuencia, la batería durará menos que si lo habilitamos solo para medir de forma continua los momentos concretos en los que hacemos un esfuerzo físico, ya sea jugando un partido de algún deporte o entrenando en el gimnasio.
También tenemos que ser conscientes que estas pulseras no son un aparato médico o profesional, por lo que la información siempre va a ser que ser considerada como lo que es, un instrumento doméstico.

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